Pensar en todo eso que no tenés, quererlo cada vez más, llegar a encapricharte, te hace más desagracecido todavía, te quita el tiempo para disfrutar lo que tenés ahora ,YA , y que nunca le diste importancia.
Pero basta con ver a alguien que quiere lo que vos tenés para darte cuenta de que no lo valorabas, y ahora quererlo más que nunca.
Somos ciegos, sí, somos ciegos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario